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Escrito por: Joaquina Aldrete
Cantante por pasión, arquitecta por profesión. Amante la música, el teatro y los libros. La vida es mejor cantando. 


De Oaxaca, enamorada

Hace unos días tuve el privilegio de conocer, el que a mi gusto, es uno de los estados más bonitos de la república mexicana, Oaxaca.

No entendía por qué todo el mundo lo ve como un lugar tan  maravilloso, hasta que puse un pie en sus tierras, y déjenme les digo, que todo lo que la gente platica, se queda muy corto, no solo porque es patrimonio de la humanidad, sino porque  es uno de los lugares donde ves todo lo bueno que tiene México, el amor por sus tradiciones, la gente trabajadora y luchona haciendo artesanías preciosas con sus manos, y sobre todo el amor  nuestras raíces.

 

Durante mi visita a Oaxaca tuve la oportunidad de conocer varios lugares, que me conectaron con mi país, que me hicieron sentirme orgullosa de ser mexicana, y darme cuenta que México es un país que lo tiene TODO.

 

El primer día caminamos por la ciudad,  era día de la candelaria, motivo por el cual todas las mujeres estaban vestidas  de traje típico, un hermoso huipil rojo, y los hombres con camisas bordadas cada una según la etnia a la que pertenecen, no era raro escuchar conversaciones en mixteco o zapoteco ya que para  gran cantidad de la población, estos idiomas son sus lenguas madres.

El segundo día, conocí el árbol del tule, ese que  todos vimos en primaria, y es más espectacular de lo que te imaginas,  se distinguen perfecto todas las figuras, el elefante, el león etc, 

Después a un poblado llamado Teotitlán del Valle, lugar donde la economía se sustenta  gracias al tejido de lana, nos enseñaron el proceso del peinado y teñido de la misma con unos cepillos de cerdas metálicas para el peinado, y con tintes naturales como la grana cochinilla, cáscara de nuez, cascara  de granada, que al ser mezclados con jugo de limón o bicarbonato crean otros colores, luego pasamos al taller a ver como se tejían los tapetes en un telar enorme y a mano, dando como resultado hermosas obras de arte.

La siguiente parada fue Hierve el agua, las cascadas fosilizadas, un lugar para conectarse con el medio ambiente y apreciar la magia de la naturaleza, es espectacular el pararse al borde de la cascada y verte rodeado de  montañas.

La última parada fue Mitla, una zona arqueológica caracterizada por la decoración de sus pirámides con grecas talladas en la misma piedra,  uno de esos lugares donde te imaginas como se vivió en la época prehispánica y te sientes maravillado por la forma de concebir el mundo de nuestros antepasados.

 

 

 

 

El siguiente día fui a Monte Albán, uno  de los sitios arqueológicos más hermosos e importantes de México, otro de esos lugares que teletransportan al  México Antiguo, te sientes pequeño alado de la magnitud de sus construcciones y espacios, es un lugar muy místico donde puedes conectar el pasado con el presente.

Ese mismo día visitamos otro pueblo donde la economía se sustenta con la fabricación de alebrijes en madera,  los habitantes de este lugar hacen cosas maravillosas con sus manos y en verdad vale la pena ver el resultado de su arduo trabajo.
Posterior mente nos dirigimos a Cuilápam de Guerrero, donde hay  un ex convento y museo, donde no solo la arquitectura es  impresionante, si no que tienes la oportunidad de conocer la historia de su construcción (vestigios del siglo XVI).
En este lugar  fusilaron a Vicente Guerrero, por eso el nombre del poblado.

El último día nos dedicamos a conocer lo que nos faltaba de la ciudad, y conocí uno de los lugares más espectaculares que he visto en mi vida, El Templo de Santo Domingo de Guzmán (si te apasiona tanto la arquitectura como a mi, tienes que verlo alguna vez en tu vida) el cual es un ejemplo de la arquitectura barroca novohispana, la fachada del templo es sobria, pero en su interior te quedas con el ojo cuadrado al ver las bóvedas con alto relieve que forman el árbol genealógico de la familia dominicos, así mismo te quedas con la boca abierta al ver sus múltiples retablos de oro.

Claramente si vas a Oaxaca no te puedes perder su  deliciosa gastronomía, en la que destacan:  el mole oaxaqueño en sus 7 variedades, los chiles rellenos, el quesillo, tlayudas, los tamales, nieves de sabores, frescas aguas de frutas, el tasajo y el caldo de guías, sin faltar los exóticos chapulines. Los dulces regionales son variados y de diferentes tipos, el café es excepcional y compite a nivel mundial en calidad, sabor y aroma,  El chocolate, brebaje oaxaqueño que embrujó a los españoles y que se acompaña del único y delicioso pan de yema.

 

Oaxaca es sin duda uno de los destinos que todo mexicano debe visitar para sentirse orgulloso de  haber nacido aquí pues es un lugar que te invita a conectar con tus raíces y a aprecias toda la magia que tiene México para ofrecerle al mundo.

En lo personal yo regresé maravillada y llena de artesanías ( que en verdad son únicas) y no dudaría dos veces en regresar.

  • Mar 15, 2018
  • Categoría: El Blog
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